El árbol del aguacate es una especie procedente de zonas subtropicales, donde las lluvias son abundantes. Lejos de su hábitat natural, como es la zona del mediterráneo, el riego del aguacate es un factor determinante para optimizar su producción.

En realidad, de todos los factores que influyen en la productividad del aguacate, las necesidades hídricas son un elemento clave. Por ejemplo, cuando el agua no se distribuye adecuadamente y los árboles se ven sometidos a su falta, presentarán síntomas traumáticos.

Por tanto, podemos afirmar que el árbol de aguacate necesita un buen equilibrio entre el agua y el aire para prosperar, ya que demasiada o muy poca humedad puede dañar su capacidad de producción.

Características del riego del aguacate

El aguacate es una fruta que, más que una gran cantidad de agua necesita ser regada regularmente, debido a que su capacidad de absorción de agua no es muy eficiente.

Por otro lado, las raíces del aguacate son especialmente sensibles al encharcamiento, y en cuanto hay exceso de humedad acaban enfermando o pudriéndose. El exceso o la falta de agua conllevan provocan estos síntomas: hoja pequeña y amarillenta, disminución de la productividad y muerte de ramas jóvenes.

Además del agua, el aguacate necesita un buen sistema de drenaje para prevenir enfermedades y mantener fresca la raíz del árbol. La mejor manera de hacerlo es creando un lecho profundo para la planta con tierra que no permita el exceso de humedad.

De ahí radica la importancia del aplicar un buen sistema de riego, según los expertos en este frutal, el aguacate depende hasta en un 80% de la correcta gestión de sus necesidades hídricas.

Aunque hay distintas formas de regar el árbol del aguacate, la más popular es instalar un sistema de riego de goteo.

Sistema de riego del aguacate

Como hemos indicado, el aguacate es un fruto muy sensible al agua, tanto por falta como por exceso. De ahí que sea necesario implementar un sistema de riego eficiente que maximice la uniformidad.

El sistema de riego por goteo es idóneo, ya que permite controlar la humedad del suelo, además de seleccionar qué zonas deben recibir más o menos agua, en función de donde se encuentren las raíces.

Lo mejor de todo es que incluso puedes hacerlo con materiales económicos.

Es recomendable colocar el riego por goteo en un canal que drene el agua lejos de las plantas. La forma más sencilla de crear el canal es cavando una zanja y luego rellenándola con grava o piedras. Esto permitirá que el agua fluya alrededor de las plantas en lugar de correr hacia los charcos.

Cómo influye el clima en el riego del aguacate

Además de las necesidades hídricas, el árbol del aguacate es muy sensible a las temperaturas extremas. Una posible solución a este problema es instalar microaspersiones en altura, que protejan al árbol ante una situación de mucho calor o frío.

Durante la época de más calor, este sistema ayuda a refrigerar y humedecer el ambiente. En cambio, durante las heladas del invierno, protege a la planta de una posible formación de capa de hielo que cubra el árbol.

Los microaspersores hacen el riego mediante frecuentes pulsos por minuto, lo que impide la helada del agua y, al mismo tiempo, evitan que el suelo se sature. Además, pueden conectarse a los tubos de goteo del suelo, sin necesidad de hacer una instalación paralela.

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